Historia de las mascaradas en Costa Rica
La historia de las mascaradas en Costa Rica se remonta a la época colonial del país, la primera mascarada propiamente fue organizada en la ciudad de Cartago por Rafael "Lito" Valerín, para las fiestas de agosto en 1877 en honor a la Virgen de los Ángeles. Las mascaradas son una combinación de tradiciones españolas y de aborígenes costarricenses. Actualmente, las mascaradas son reconocidas por todos los ticos, especialmente, por el ritmo del “fara fara chin” de la cimarrona, que acompaña a los mantudos.
En 1997, mediante Decreto Ejecutivo n.25724, se declaró al 31 de octubre el Día Nacional de la Mascarada Tradicional Costarricense. El 21 de abril de 2022, la Asamblea Legislativa de Costa Rica declaró a la mascarada tradicional costarricense como el décimo séptimo símbolo nacional de Costa Rica. Los distintos e históricos personajes representados en las máscaras reciben localmente el nombre de mantudos o payasos, y se caracterizan por pasearse por las calles de los pueblos durante las diversas festividades populares o religiosas y turnos, persiguiendo a los asistentes.
¿Por qué les llaman mantudos?
Los mantudos, en general, son máscaras de tintes exagerados y caricaturescos, que representan diversos personajes tradicionales o legendarios de Costa Rica, con rasgos que van de lo cómico a lo grotesco, de índole fantástica, macabra o burlona. En épocas más recientes se han agregado mantudos que caricaturizan a personajes de películas, personajes de leyendas urbanas modernas, personalidades de la farándula o políticos nacionales.
Durante el pasar de los años, se ha inventado diferente tipos de máscaras.
Máscaras tradicionales indígenas
Son una de las más importantes representaciones artísticas de las comunidades indígenas boruca, Maléku y talamanqueña. Se elaboran principalmente en la zona sur, en las poblaciones bruncas de Boruca y Rey Curré, ubicadas en el cantón de buenos aires de Puntarenas en el cantón de guatuso en Alajuela, donde se localiza la Reserva Indígena Maléku, y en el cantón de Talamanca limón. Los motivos y temas de estas máscaras son de animales y elementos propios de la cosmovisión indígena.
Gigantes
Los gigantes son máscaras de gran tamaño, montadas sobre una estructura hecha de bambú o de alambre. Su apariencia es agradable y armónica, y pueden ir en parejas. Destaca en especial la Giganta, caracterizada por movimientos exagerados, rasgos y ojos prominentes, peinado exuberante y elaborado, y adornada con otros accesorios como pendientes y aretes. La Giganta se considera uno de los mantudos esenciales en cualquier mascarada. Representa a las señoras españolas acaudaladas de la colonia en Costa Rica. Otro gigante es el Gobernador, también llamado el Policía, que parodia a las autoridades políticas.
Cabezudos
Entre los personajes representados con más frecuencia entre los cabezudos, destaca el Diablo (Cuijén o Pisuicas, en el lenguaje coloquial costarricense). Este personaje se encuentra inspirado en los cagrúv, los diablillos astutos e ingeniosos de los cuentos indígenas, más que en el personaje público. Generalmente, la máscara es pintada de color rojo intenso, con ribetes de muchos colores (a modo de pintura de guerra), y su aspecto recuerda al de las máscaras de madera de balsa tradicionales indígenas. La máscara suele integrar elementos como cuernos, rasgos pronunciados o grotescos, dientes, lengua afuera, orejas puntiagudos y sonrisa sardónica.
Máscaras de casco
Las máscaras del casco generalmente representan animales o personajes de leyenda, en las celebraciones de algunos pueblos, los cabezudos y las máscaras de casco pueden portar chilillos, látigos, ramas o vejigas de toro para corretear a los presentes.
Aparatos
Los aparatos son mantudos que poseen una estructura un poco más compleja, de modo que puedan representar, por ejemplo, animales cuadrúpedos o seres mitológico, el personaje más representado en los aparatos es el Toro, el Toro es un elemento único y esencial para la representación de la festividad.
Son máscaras que cubren únicamente la cara, y a veces llevan una pieza de tela que cubre el resto de la cabeza del usuario. Representan duendes, enanos, brujas, diablos, personajes de leyenda como la llorona o la tulevieja, animales, aves y personajes diversos. Al igual que los cabezudos y las máscaras de casco, suelen llevar látigos o vejigas de toro.
Cantones mascareros
La mascarada existe prácticamente en todo el país, hay varias cantones que se destacan especialmente por contar con una historia íntimamente ligada a la tradición, de donde se extiende a toda la nación, y la presencia de artesanos mascarareros reconocidos. En el caso de las máscaras tradicionales indígenas, éstas se elaboran en los lugares donde su ubican las reservas indígenas.
En lo que se refiere a la elaboración de mantudos, destacan Cartago, donde se inició la tradición; Escazú, donde se agregaron importantes elementos que dieron a la tradición su forma actual; Barba, donde la tradición toma importancia económica; Aserrí, y Santo Domingo donde se rescata la tradición de forma que se da lugar al Día Nacional de la Mascarada, Mascarada de Verano y diferentes actividades durante el año.
Artesanos mascareros destacados
A través de la historia, se han destacado los nombres de algunos artesanos mascareros.
la artesanía de máscaras es una tradición que se hereda de padres a hijos. En Cartago, resalta Rafael Valerín, primer mascarero nacional, y su hijo Jesús Valerín. Destacan también los hermanos Pedro y Manuel Freer, que trajeron la tradición a San José, así como Carlos Salas, primer mascarero de Barva. En el cantón de Escazú, resaltan los nombres de Santiago Bustamante Guerrero, maestro de obras, pintor, escultor y artesano, creador de la primera mascarada del cantón, así como el de Pedro Arias Zúñiga, uno de los más reconocidos del país, pues fue quien diseñó la primera armazón para montar las máscaras y darles de esa forma mayor estatura. Durante muchos años, Pedro Arias viajó por distintas comunidades del país organizando mascaradas locales, por lo que se le considera el “maestro de los mascareros nacionales”. Heredó su arte a su hijo Armando Arias y a sus nietos Gerardo Arias Montoya y Pedro Arias Madrigal. De Escazú también resaltan los nombres de Raúl Fuentes y Enrique Barboza.
Las festividades del Día Nacional de la Mascarada incluyen actividades culturales y educativas, elaboración y exhibición de máscaras, pasacalles de los mantudos acompañados de música folclórica y popular, preparación y venta de comidas típicas, juegos pirotécnicos y homenajes a mascareros destacados. Cada año, se organiza un Encuentro Nacional de la Mascarada Tradicional Costarricense en alguno de los cantones del país con mayor tradición mascarera.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario